Las opciones de la oposición (Marzo de 2007)

Ø      ¿Cuál es el tablero político donde quiere jugar el gobierno nacional la disputa electoral del 2007? Frente a una oposición fragmentada, el proyecto kirchnerista se presenta a sí mismo como una opción peronista-progresista, permitiendo de esta manera la ubicación del mencionado proyecto en el centro-izquierda del espectro político. La jugada del presidente es clara: haciendo pie en la estructura política tradicional del PJ (tan acostumbrada a cambiar docilidad por chequera), construye una lógica discursiva que le permite la cooptación de sectores políticos autodefinidos como de “centro-izquierda” y la captación de apoyos de sectores sociales que se proclaman “independientes” y “progresistas”. Frente a una sociedad civil que manifiesta en su inmensa mayoría no sentirse representada por ninguno de los partidos políticos tradicionales, la jugada es más que inteligente: utiliza el aparato político tradicional del PJ (el tan denostado “pejotismo” que solía criticar el santacruceño cuando era gobernador de Santa Cruz) para asegurarse gobernabilidad en el corto y mediano plazo, a la vez que se presenta como la encarnación de un proyecto de “renovación” para los sectores que no quedan encuadrados en las redes políticas tradicionales.  

Ø      ¿Cuál es la oposición más funcional al proyecto presidencial? Considero que una oposición fragmentada y en la cual pueda ejercer cierto liderazgo una fuerza política de centro-derecha es el tablero que desearía diseñar el gobierno. En esta jugada, el rol de Mauricio Macri es clave. Macri es la oposición con la cual quiere confrontar el Kirchnerismo. Un espacio político liderado por un dirigente que proviene del sector empresario, que puede ser vinculado con la política económica de la década del noventa, al que se le pueden encontrar conexiones poco transparentes con sectores de la barra brava boquense, que pretende trasladar a la esfera pública parámetros de gestión de la actividad privada, se presenta como una opción política “ideal” con la cual confrontar.

 Ø      ¿Cuáles son los caminos alternativos que puede tomar la oposición? 

Tablero 1. La oposición puede decidir “tomar el guante” y jugar fuerte en el escenario que propone el gobierno. Desde la oposición se puede construir un espacio genuino de centro-derecha y colaborar con el proyecto kirchenrista en la renovación política del sistema de partidos. De esta manera, el sistema político argentino podría “purificarse” y asemejarse a los típicos sistemas políticos europeos donde se alternan en la conducción del estado fuerzas políticas perfectamente definidas en la centro-izquierda y en la centro-derecha. Para que esta opción tome forma, la coalición Macri-López Murphy debería tender a ensancharse e incluir a Lavagna, Sobisch y otros partidos provinciales conservadores. En este escenario las fuerzas progresistas deberían confluir (marcando diferencias y matices) en el espacio político oficial. 

Tablero 2. La oposición puede desafiar al presidente a jugar en otro tablero. Si el discurso seudo progresista del presidente va en una dirección y las prácticas políticas marchan en sentido contrario, si el “Frente para la Victoria” se presenta como una simple arma electoral pero no trasciende hacia posturas ideológicas concretas y precisas, si el discurso de “centro-izquierda” del gobierno es una cáscara vacía que solo esconde la vieja matriz cleptocrática de la democracia argentina (parafraseando a Carrió “roban por derecha y roban por izquierda”), si el “Frente para la Victoria” no avanza hacia una institucionalización que supere la vieja estructura peronista; entonces la oposición podría unirse en una suerte de “pacto pre-ideológico”. Para que este tablero progrese sería indispensable un acercamiento de sectores que se autoproclaman de “izquierda” con sectores que se definen como de “derecha”. En este sentido el ARI, el Socialismo, RECREAR, Lavagna, deberían confluir en algún tipo de construcción que descoloque al gobierno. 

Tablero 3. La oposición puede marchar a la elección fragmentada pero con opciones ideológicas claras y precisas. Este tablero favorece al gobierno en el corto plazo pero puede erosionarlo en el mediano plazo. Si el gobierno no avanza en la construcción de un espacio verdaderamente “progresista”, el tiempo y la acción de gobierno profundizarán la distancia entre el plano discursivo y el plano de la ejecución de políticas de gobierno. Esto erosionará la credibilidad del proyecto kirchnerista y permitirá el florecimiento “por izquierda” del gobierno de opciones de centro-izquierda. En esto resultan fundamentales las experiencias de gestión que puedan mostrar las fuerzas progresistas. Por ello la experiencia de gestión local del socialismo santafecino y una eventual gobernación del mismo resultan piezas valiosas para la proyección nacional del  socialismo en el mediano plazo.      

Matías Lobos

matiaslobos73@yahoo.com.ar 

Publicado en on Julio 4, 2007 at 11:09 am Dejar un comentario

La crisis de representación y el des – centramiento de la política en las democracias representativas contemporáneas (Marzo de 2002)

       Los sistemas políticos democráticos en las sociedades capitalistas contemporáneas se encuentran atravesando dos obstáculos esenciales: la pérdida de centralidad de la política como mecanismo rector de las relaciones sociales y económicas, y la crisis de representación de los gobernantes elegidos en procesos electorales transparentes y legales.        

        El des – centramiento de la política se refleja en la incapacidad que manifiesta la misma para intervenir y regular las diversas esferas sociales, debido a que éstas obedecen cada vez más a cánones específicos que escapan del control de la lógica política [1]. La falta de centralidad de la política se traduce en el proceso de autonomización que despliegan las fuerzas económicas con respecto a las estructuras formales de regulación que operan desde la órbita política. Se produce una modificación drástica de relaciones de fuerza entre política y economía. La globalización lleva a la reducción de los márgenes de autonomía del estado – nación y a la activación de un proceso de subordinación de la actividad política a la lógica económica [2].          Los gobernantes elegidos en procesos electorales legales parecen no estar sometidos a las demandas de los actores sociales que los han votado y por ende se activa un proceso de pérdida de representatividad de los mismos. En el marco de esta situación la sociedad política puede liberarse de los lazos que la unen con la sociedad civil  y no tener ya otro fin que el crecimiento de su propio poder[3]. La crisis de representación de los dirigentes políticos lleva al cinismo y a la apatía y hasta a ignorar la existencia de la política. La mencionada crisis conduce a una pérdida de confiabilidad en los partidos políticos, el parlamento y en las grandes estructuras de mediación[4]. La función de mediación entre la sociedad civil y el estado que desarrollan las estructuras partidarias se encuentra en entredicho. Los partidos en su papel de actores políticos despliegan una autonomía creciente de las demandas de los actores sociales que operan en la sociedad civil, debilitando la representatividad de las instituciones políticas de la democracia representativa. En otras palabras, la crisis de representatividad de los gobernantes conduce a la desidentificación partidaria y a la desafección política de gran parte de la ciudadanía, afectando de manera grave la calidad del sistema político democrático.

El presente trabajo pretende indagar sobre como el problema de crisis de representación de los actores políticos afecta el funcionamiento eficaz de las democracias representativas contemporáneas. Propone como solución a dicha problemática la incorporación de mecanismos institucionales que promuevan la participación creciente de los ciudadanos en la toma de decisiones políticas del sistema democrático representativo. La propuesta consiste en postular ciertos elementos de la democracia participativa como propulsores de una mejora sustancial en la calidad del funcionamiento de la democracia representativa.

(para consultar el documento en su totalidad, contacte al autor Matías Lobos en matiaslobos73@yahoo.com.ar) 


[1] “…Un rasgo sobresaliente ya fue mencionado: el des – centramiento de la política. Vale decir, se debilita el lugar central que la política ocupara en la organización social. La política institucionalizada ve restringido su campo de maniobra porque son más limitados los recursos disponibles y más arriesgadas las apuestas a cerca de los resultados previsibles de una decisión. Pero además se restringe la capacidad política de intervenir en otras áreas porque éstas obedecen más y más a cánones específicos que escapan al control de la lógica política”.Lechner Norbert, La política ya no es lo que fue, en: Nueva Sociedad Nro. 144, Julio-Agosto 1996.

[2] “… El eje del cambio al nuevo patrón de relaciones Estado – sociedad puede sintetizarse de la siguiente forma: hay mayor determinación de lo económico sobre lo político, de lo transnacional sobre lo nacional y de lo individual sobre lo colectivo. Se produce el cambio del paradigma del capitalismo organizado, keynesiano – –en términos de arreglo estatal del conflicto capital – trabajo e influencia del Estado – nación en la regulación general de la sociedad -, al capitalismo desorganizado, neoliberal, caracterizado por la extensión que alcanza la economía de libre mercado, donde el estado ya no logra más éxito en el manejo autónomo de su economía, se desentiende y flexibiliza el conflicto capital – trabajo, y hay un fuerte desarrollo de la industria de servicios y separación del capitalismo financiero del industrial”. García Delgado Daniel, Estado y Sociedad. La nueva relación a partir del cambio estructural, Norma, Buenos Aires, 1994, Cap. 7.

[3] Los fundamentos de la corrupción política se pueden detectar en la respuesta que Touraine esboza a la siguiente pregunta: “…¿Qué ocurre cuando los actores políticos no están sometidos a las demandas de los actores sociales y pierden por lo tanto su representatividad? Así desequilibrados, pueden inclinarse hacia el lado del Estado y destruir la primera condición de existencia de la democracia, la limitación de su poder. Pero, si esta situación no se produce, la sociedad política puede liberarse a la vez de sus lazos con la sociedad civil y el Estado y no tener ya otro fin que el crecimiento de su propio poder. … Estas opiniones públicas hablan más directamente de corrupción, y este término es en efecto más exacto si se admite que la democracia debe ser representativa y por ende que las fuerzas políticas, los partidos en especial, deben estar al servicio de intereses sociales y no servirse a sí mismas ”. Touraine Alain, ¿Qué es la democracia?, Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 1995, Cap. 4.

[4] García Delgado Daniel, OP. CIT.

Publicado en on Julio 3, 2007 at 11:48 am Dejar un comentario

La reforma laboral en el gobierno de Menem (Marzo de 2002)

El objetivo del presente trabajo consiste en analizar la evolución de la reforma laboral durante el primer gobierno del Presidente Menem desde el enfoque relacional de políticas públicas, y en ejemplificar con la mencionada política social el ciclo de la política pública y las condiciones de factibilidad de la misma.

 La caracterización del estado como instancia de articulación política con autonomía relativa nos provee de un marco teórico apropiado para comprender la política de reforma laboral del gobierno menemista en el período 89-95. La reforma laboral negociada de forma institucionalizada en un espacio de concertación promovido por el estado durante la gestión del Ministro Caro Figueroa, implicó el despliegue por parte del estado de márgenes crecientes de autonomía relativa, constituyendo una modalidad de formulación de la legislación laboral novedosa.     

El estudio de las políticas públicas permite observar al estado en acción. El análisis de dichas políticas facilita la comprensión de las relaciones que el estado entabla con la sociedad. El abordaje de las políticas públicas desde el enfoque relacional o interactivo posibilita el estudio de las políticas del estado en acción como el resultado manufacturado de las interacciones recíprocas entre actores estatales y sociales.

El conjunto de políticas públicas destinadas a implantar la reforma laboral en el período histórico de referencia constituyó el resultado de la interacción política entre el gobierno (en su condición de agente estatal que opera desde el plano gubernamental – institucional), el sector empresario nacional y transnacional, y la CGT (en su condición de actores sociales que operan desde la esfera de la sociedad civil).     La definición previa del concepto de autonomía relativa del estado y la presentación del marco teórico del enfoque relacional de políticas públicas, permitirá la evaluación del desarrollo de la política de reforma laboral en el primer gobierno de Menem teniendo en cuenta el estudio de las siguientes cuestiones teóricas: la definición de los actores políticos y sociales relevantes involucrados en la política de reforma laboral, el pasaje de la reforma laboral como cuestión socialmente problematizada desde la agenda social hacia la agenda gubernamental, la caracterización de la política de reforma laboral como el resultado de la interacción de variables que provienen del contexto social y del proceso político doméstico, y la definición de la reforma laboral en el mercado de trabajo como una política social que representa un proceso complejo compuesto por etapas sucesivas.     

Las políticas públicas del estado en ación son el producto de la interdependencia de dos conjuntos de variables. Las variables que provienen del contexto social determinan las condiciones de factibilidad de las políticas públicas. Las variables que provienen del proceso político – institucional doméstico determinan el resultado de un tipo de política social y no otro. Las estructuras institucionales vigentes en determinado momento proveen un conjunto de incentivos y castigos a los actores estatales y sociales para influir de manera decisiva en sus comportamientos cotidianos. La primera etapa de la reforma laboral de la gestión menemista (89-94) muestra los inconvenientes del gobierno para imponer su política de reforma laboral debido a las restricciones operativas provenientes del contexto y de la ausencia de un marco institucional apropiado para la introducción de flexibilidad en las relaciones laborales. La segunda etapa (94-95), en cambio, permite observar a un gobierno con capacidad de implementar reformas laborales parciales, superando las restricciones operativas del contexto y generando un cambio de marco institucional para regular la interacción de los actores sociales.    

 La política de reforma laboral durante la primera gestión gubernamental de Menem puede ser abordada como un proceso de construcción política compuesto por cinco etapas: en primer término, la identificación y definción del problema, en segundo, la formulación de las alternativas de solución, en tercero, la adopción de una alternativa de solución para la cuestión socialmente problematizada, en cuarto, la puesta en funcionamiento de la alternativa seleccionada, y por último, el proceso de evaluación de los resultados obtenidos por la implantación de la alternativa seleccionada.

Para finalizar, las políticas públicas que implementa el estado en acción son presentadas como soluciones a problemas públicos estructurados por actores sociales y/o estatales. La formulación de las mencionadas políticas debe tener un diseño sencillo y una estructura argumentativa convincente. El gobierno del Presidente Menem durante su primer mandato supo presentar la política de reforma laboral con un diseño sencillo y con una argumentación convincente. La flexibilidad del mercado de trabajo con la introducción de políticas de reforma laboral parciales fue presentada como la solución indispensable para complementar el proceso de reconversión industrial iniciado con el conjunto de reformas pro – mercado. El pasaje de una economía nacional cerrada con alto grado de intervención estatal hacia un modelo de desarrollo económico centrado en la apertura comercial y en el reemplazo de la intervención estatal por los mecanismos de mercado como herramienta de regulación del sistema económico, suponía un cambio en el modelo de relaciones laborales. El discurso gubernamental asoció con eficacia la situación social de desempleo estructural con las excesivas regulaciones estatales sobre el mercado laboral. La introducción de políticas laborales de flexibilidad fue presentada como la solución al problema público del incremento de las tasas de desocupación.

(si desea consultar el documento en su totalidad, contacte al autor Matías Lobos en matiaslobos73@yahoo.com.ar)

Publicado en on at 11:46 am Dejar un comentario

La política de EEUU en Medio Oriente (Mayo de 2002)

            La finalidad del presente trabajo consiste en delinear los objetivos y estrategias de la política internacional norteamericana.

            La primera sección contiene una exposición de los objetivos que son considerados intereses nacionales vitales por los dirigentes estadounidenses. Se esbozan las estrategias de compromisos selectivos y estados pivot como herramientas políticas concretas para la consecución de los objetivos centrales de la política externa.

            La segunda sección intenta trasladar la lógica de la política internacional americana a un ámbito regional como es el Medio Oriente. Se explican las causas de que la mencionada región sea considerada una zona central para la defensa de uno de los intereses nacionales vitales de los EEUU. Como correlato de lo anterior se aborda la teoría de política de Statu Quo como instrumento preciso para la construcción regional de un equilibrio de poder sin fuerzas políticas preponderantes.

            La tercera sección ejemplifica con un caso particular la dinámica regional que le imprime al proceso político la diplomacia norteamericana. La evolución desde la posición de respaldo a Irak en la guerra con Irán hacia los acontecimientos bélicos de la Guerra del Golfo es analizada desde el prisma mencionado.

            Finalmente se procura determinar las razones que convierten al accionar político internacional norteamericano en un hecho previsible y coherente.

 

(para consultar el documento en su totalidad, contacte al autor Matías Lobos en matiaslobos73@yahoo.com.ar)

Publicado en on Julio 2, 2007 at 11:53 am Dejar un comentario